Disclosure Day de Steven Spielberg

Crítica de ‘Disclosure Day’ (El día de la revelación), de Steven Spielberg

El nombre de Steven Spielberg es sinónimo de cine de calidad. Desde su primera película, Duel (1971), sobre un camión imparable, pasando por Tiburón (1975), su primer gran éxito, hasta lanzar en un mismo año La lista de Schindler (1993) y Jurassic Park (1993), el director parece no conocer límites. En un presente donde las propuestas que llegan al cine parecen no ser suficientes, Spielberg nos regala una película de más de 2 horas donde los aliens son una excusa para hablar de otro tema. Una película de ciencia ficción que no está cerca de los tanques que fueron La guerra de los mundos (2005) o E.T. (1982), sino que está más cerca de Encuentros cercanos del tercer tipo (1977) e Inteligencia Artificial (2001).

Disclosure Day nos hará reflexionar más que asombrarnos. Una historia con 2 protagonistas con objetivos complementarios. Un joven que busca develar la verdad sobre aquello que acaba de conocer, que el mundo necesita saber, y una mujer que quiere encontrar un propósito, una meta a la cual alcanzar, pero no sabe cuál es

Con un primer plano inmersivo nos metemos en medio de una pelea de lucha libre y dudamos de que estamos viendo la película que esperábamos. Pero al minuto siguiente Josh O’Connor aparece en pantalla y confirmamos que se trata de la película correcta. O’Connor interpreta a Daniel, un joven que trabaja en ciberseguridad para una corporación llamada Wardex. Esta empresa se encarga no solo de vigilar a todo el mundo todo el tiempo, sino que cuenta con material que afirma la existencia de vida extraterrestre. Como si eso no fuera poco, también es responsable de maltratar a estos mismos seres. Este último material es el que encuentra Daniel y la razón por la cual desea denunciar y exponer a la empresa. Es así que termina robando todo el material y, junto con ello, un artefacto extraño con un poder inimaginable.

Daniel tiene un objetivo: que se sepa la verdad. Es aquí donde entra un personaje importante en escena, su novia Jane. Una exnovicia que se opone a revelar la verdad. Porque tras la revelación, la humanidad, ¿en qué creería?

En el otro extremo tenemos a Margaret, una reportera del clima con grandes ambiciones. Con una vida casi hecha, uno podría creer que lo tiene todo: un buen trabajo, un gran departamento y un novio con quien compartir sus días. Pero una mañana, el contacto con una pequeña ave lo cambia todo. Ella será el canal por el cual se comunicarán los seres de otro planeta.

Emily Blunt en Disclosure Day

Uno esperaría que la presencia de los seres extraterrestres estuviera muy presente, pero esto no ocurre. Todo lo contrario: son los humanos los verdaderos protagonistas. En un mundo dominado por la manipulación y el control por parte de los más poderosos, y una individualidad que reina en el presente, la empatía es la verdadera salvación. Puede sonar cursi, pero la película refleja esto de una forma hermosa e impactante.

El verdadero enemigo no son los seres de otro mundo, sino aquel que más posee. En esta historia está representado por la corporación nombrada anteriormente: Wardex. El CEO de esta empresa está interpretado por Colin Firth. Uno está acostumbrado a verlo en papeles amigables, cariñosos y sensibles. Aquí Firth rompe con el patrón y se mete en la piel de un villano que no teme ir hasta las últimas consecuencias para que la verdad no salga a la luz. Un villano que, aunque se impone ante el resto, se va debilitando y perdiendo fuerza a medida que avanza la película.

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Aunque a simple vista es una película de ciencia ficción, lo que realmente domina la película es el thriller, el cual mantiene al espectador en constante alerta. Pero este mismo género se mezcla con momentos de comedia muy acertados, donde Emily Blunt brilla en cada una de sus escenas, con un timing perfecto.

Disclosure Day

Está de más decir que la audacia de la dirección de Spielberg está presente durante toda la película. Desde esa primera secuencia de lucha en forma de presentación hasta las escenas de acción y persecución, el director brilla en cada una de ellas. Lo mismo ocurre con la banda sonora de John Williams (fiel colaborador del director). Pero, sin dudas, debemos destacar también el trabajo de guion de David Koepp (Jurassic Park, La guerra de los mundos). Aunque este último aspecto tiene un par de fallas, la astucia de Spielberg a la hora de filmar hace que la balanza juegue a favor.

En resumen, Steven Spielberg nos regala una historia digna de ver en salas de cine. Una propuesta que no necesita que los aliens sean el centro de atención, sino que son los humanos quienes deben luchar contra sus propios límites. Una historia que nos incentiva a creer en el otro, en aquello que conocemos. Porque, realmente, no estamos solos.

Nuestra clasificación de Disclosure Day (El día de la revelación)

4/5 = Muy buena