Milly Alcock como Supergirl en la pelicula de DC

Crítica de ‘Supergirl’, de Craig Gillespie (DC)

En 1984, se estrenó la primera película sobre una superheroína. Superman ya iba por su tercera entrega cuando apareció su prima, Supergirl. La adaptación, protagonizada por Helen Slater, recibió críticas extremadamente negativas y fue un fracaso en taquilla tan grande que los productores tuvieron que vender los derechos de Superman. Tardaron más de 20 años en volver a darle un protagónico a un personaje femenino de un cómic y más de 30 en tener éxito. Hoy, Supergirl tiene su revancha.

Kara Zor-El (Milly Alcock) no tuvo la misma suerte que su primo Clark Kent (David Corenswet). Vivió la destrucción de su planeta, la muerte de su familia y tuvo que huir en soledad. Sin más compañía que Krypto, su perro, navega el vasto universo sin poder hallar un lugar al que llamar hogar. Pasa su tiempo emborrachándose, ahogándose en su propio cinismo y encuentra la felicidad solamente en su amigo de cuatro patas.

Los espectadores que ya se habían encariñado con el simpático perrito en Superman (2025), encontrarán que es aún más divertido al cuidado de su dueña. Sin embargo, y con el pesar de muchos, será la víctima del conflicto de esta entrega. Krem (Matthias Schoenaerts), un bandido espacial, le dispara un veneno mortal a Krypto para robarles la nave y Kara tendrá tres días para conseguir el antídoto o su mascota morirá.

Esta heroína no tendrá el lujo que tienen los héroes masculinos de tener como antagonista a un CEO millonario con problemas de ego que quiere conquistar al mundo, sino que descubrirá que su adversario es mucho más temible: secuestra mujeres y niñas de toda la galaxia con la intención de perpetuar su raza de hombres puros. Nada menos que un villano complejo para una mujer compleja.

Supergirl en un bar

En esta aventura dirigida por Craig Gillespie, Kara no estará sola sino con la impuesta compañía de Ruthye (Eve Ridley), una niña que perdió a su familia a manos de Krem y busca venganza, segura de que bajo el ala de Supergirl la conseguirá. Juntas, recorrerán los planetas a contrarreloj buscando a los bandidos. Contarán también con la presencia de Lobo (Jason Momoa), un antihéroe cazarrecompensas que funciona como alivio cómico en varias ocasiones.

Si bien James Gunn sólo produjo esta entrega, su impronta es muy notoria. La película tiene grandes vibras al trabajo del director en Guardianes de la Galaxia. Los bares de mala muerte en planetas extraterrestres, la banda sonora con canciones espectaculares y el walkman que utiliza la protagonista recuerdan al éxito de Marvel y a su héroe Star Lord. Tampoco se puede evitar pensar en Mad Max: Fury Road al ver a Lobo arrastrando gente atada a su moto espacial, o al ver a las novias de los bandidos, que son muy similares a las esposas de Immortal Joe

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El punto más destacable de Supergirl, sin embargo, es que es una película feminista sin querer probar que lo es. No intenta ser políticamente correcta ni quiere comunicar un mensaje simple y tibio sobre el empoderamiento femenino. Simplemente muestra a una mujer poderosa, valiente y compleja que está a la misma altura que cualquier superhéroe. No espera que vayan a socorrerla, no necesita un interés amoroso y no se avergüenza del poder que posee. No está sexualizada, está despeinada y prácticamente sin maquillar (que parece algo insignificante, pero en Hollywood usan el recurso de la mujer despeinada y sin maquillaje para denotar depresión, colapso y malestar).

La Mujer Maravilla (Gal Gadot), en contraparte, es un personaje poderoso que todo el tiempo quedaba relegado detrás de una figura masculina: primero, de su interés amoroso Steve (Chris Pine); luego, de Bruce Wayne (Ben Affleck). Siempre bien vestida, impoluta, consultándole su accionar a un tipo. La hija de un Dios no pudo escapar de la tragedia de tener que darle prioridad a un hombre, pero Supergirl sí.

jason mamoa como lobo en Supergirl

El film está plagado de escenas de acción intensas y bien logradas, que muestran la violencia y la desesperación de alguien que está luchando por la vida de un ser que ama. A su vez, navega de forma emotiva los conflictos internos del personaje, su carácter y las tragedias que la convirtieron en alguien tan distinta a Clark Kent. La historia de origen de Kara está salpicada a lo largo de la película, rompiendo la estructura lineal y dándole de a poco la información al espectador para que quede completamente sumergido en la trama.

Como ya viene siendo habitual desde hace años, la mayoría de las películas de superhéroes recurren mucho al humor, y Supergirl logra ser muy divertida a pesar de sus temas tan trágicos. Este es un gran acierto de la guionista Ana Nogueira, que consistió en hacer chistes a costa de Superman, de los clichés de los personajes femeninos en películas de superhéroes y de la propia personalidad de su protagonista. También logrará emocionar hasta las lágrimas a cualquiera que ame o haya amado a un perro, ya que el corazón de la película es la relación entre Kara y su compañero, Krypto.

Es, sin lugar a dudas, un gran film. Es entretenido, divertido, emotivo y cumple con todo lo que el género promete. Pero, sobre todas las cosas, es una reivindicación para las mujeres y una película necesaria para las nuevas generaciones, que crecerán con una superheroína que no necesita que la salven porque se salva sola.

Nuestra calificación de Supergirl

4/5 = Muy Buena